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Aerofobia

Actualizado: 29 sept 2021

Por Licda. Ogilda Duran, MA. Psicóloga Clínica-Psicoterapeuta



De acuerdo el Diccionario de la APA de Psicología, la ansiedad se puede definir como una emoción que se caracteriza por la aprehensión y síntomas somáticos (corporales); en el cual el individuo anticipa un peligro, catástrofe o desgracia inminente, en medio de esto, los músculos se tensan, la respiración se acelera y el corazón late con mayor rapidez. La ansiedad se diferencia del Temor tanto a nivel conceptual como fisiológico, y aunque ambos términos se usan a menudo como si se tratara de lo mismo; la primera (la ansiedad) se considera una respuesta exagerada a una amenaza vaga y no identificada mientras que el segundo (el temor) es una respuesta apropiada a una amenaza especificada y claramente identificable.


En este artículo no hablaremos de la ansiedad propiamente, sino de la ansiedad que nos provoca volar en los aviones, la cual afecta 3 de cada 10 pasajeros, de acuerdo a reportes de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional, IATA. La aerofobia o miedo a volar, puede ser una fobia por sí misma, o puede ser una manifestación de una o más fobias, como la claustrofobia (el miedo a los espacios cerrados) o acrofobia (el miedo irracional e irreprimible a las alturas). La aerofobia es una fobia específica, que se caracteriza por un temor acentuado y persistente a un objeto, actividad o situación en particular, en el caso que nos ocupa volar, puede tener otras causas, siendo un síntoma en lugar de una enfermedad. La aerofobia recibe más atención que la mayoría que otras fobias porque a menudo los viajes en avión son difíciles de evadir, especialmente en las áreas profesional o laboral, y también porque la fobia es extendida, afectando a una parte significativa de la población. La fobia a volar puede impedir que una persona salga de vacaciones o visite a su familia o amigos en otros países y puede afectar la carrera de alguien si tiene que viajar por negocios.

Paradójicamente, el transporte aéreo es el medio más rápido y seguro de ir de un destino a otro, pero, que es lo que nos provoca esa aprehensión, ¿esa angustia, que nos provoca el miedo a volar?


Los síntomas principales de la aerofobia son:

-Pensamientos sobre posibles accidentes o desgracias al tomar un vuelo. -Sudoración al pensar sobre subirse a un avión. -Taquicardia ante la posibilidad de pensar en tomar un vuelo. -Ansiedad ante la posibilidad de pensar en tomar un vuelo. -Ataques de pánico ante la posibilidad de pensar en tomar un vuelo.


El miedo a volar puede ser creado por varias otras fobias y miedos:

-Un miedo a los espacios cerrados (claustrofobia), como la cabina de un avión. -Un miedo a las alturas (acrofobia). -Sensación de no tener el control. -Un miedo a tener ataques de pánico en ciertos lugares, donde la huida sería difícil o embarazosa (agorafobia). -Un miedo de la piratería aérea. -Un miedo a las turbulencias. -Un miedo a volar encima de agua o a volar durante la noche. -Un miedo a sufrir un accidente que resultará en herida o la muerte. -Pensamientos catastróficos.


El tratamiento:

Afortunadamente, existen una amplia variedad de técnicas profesionales que pueden ayudar a las personas que padecen de aerofobia. La psicoeducación y la terapia cognitiva conductual pueden ser de gran ayuda en estos casos, tanto así, que, en la actualidad, se realizan cursos especializados para enseñar a las personas que tiene miedo a volar sobre las realidades de la aviación esto puede reducir sus miedos considerablemente. También, aprender cómo vuela un avión en la práctica y otros aspectos de aviación puede ayudar al paciente a superar la naturaleza irracional del miedo. Elegir su asiento, viajar con ropa cómoda, evitar ver películas catastróficas, leer un buen libro, escuchar música agradable.

Aprender y practicar el “mindfulness” la cual es una técnica de relajación que nos enseña a tomar conciencia plena de nuestras emociones con el fin de eliminar la frustración o ansiedad que produce el no poder cambiar ciertas situaciones; esta técnica también puede ser de gran ayuda en el tratamiento de la ansiedad a volar.


Un psicoterapeuta debidamente entrenado puede proporcionarnos y enseñarnos herramientas a combatir esta fobia que nos impide disfrutar de uno de los placeres más gratificantes de la vida como es el viajar. Si padeces de aerofobia solo busca ayuda profesional, esta afección tiene solución.

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